Is the Umbrella Revolution over? An update on Hong Kong’s 51-day ‘occupation’ parallel to APEC


It all started one day, almost two months ago, when listening to the radio. Hong Kong, a very far away region from my side of the hemisphere, had been literally taken by young students, acording to a Peruvian correspondent in China. What did they want? Apparently, democracy. I asked myself what Rafael, a friend from Hong Kong I met last year, would be doing in his home country.

What the city of Mong Kok looks like currently (South China Morning Post)

What the city of Mong Kok looks like currently (South China Morning Post)

Fifty one days have passed since that day, September 27th, and the ‘occupation’ of Hong Kong’s main cities is now a landscape of new communities with its own means of communication and supplies, filled with young protesters defying three High Court injuctions requiring them to leave the streets. Recently, the Asia-Pacific Economic Cooperation (APEC) forum gathered world leaders and representatives from not-so-strong economies, like Peru’s President. Of course, it was expected for the agenda to include only economic issues and completly ignore the so-called Umbrella Revolution. Not that the protesters really cared, according to The Wall Street Journal, although a group of pro-democracy leaders did announce planning a trip to Beijing during the APEC forum.

What has happened so far? Tons of students got detained, hundreds got injured from clashes with the police, corruption behind the protesters attacks was unveiled, the dialogue between the government and protest leaders failed, but most importantly, a long-standing pro-democracy movement has proved to be possible in Chinese soil. And it has probably reshaped the laison between political discontent and economic loss in Asia. I bet that idea never even crossed the minds of protesters’ parents. Asking myself about Rafael led to get in touch with him and to (virtually) meet several of his friends supporting the movement. They were kind enough to share some of their time, while going to school, work and protesting, to help me understand why the Umbrella Revolution —although not yet a real revolution— is historically important.

Thanks to Skype and Facebook, a story with their testimony was made possible. I originally posted this story in Spanish on October 20th, after almost two weeks of interviews. Currently, there’s a lot of critique in the Web about what this movement has left for Hong Kong and China, and the conclusions seem to point out the lack of strategy for its success, even though they praise its endurance.

I’ll keep one of my interviewees lines in response to that: “The movement needs to scalate to China. Now we have the occupation, but what is the next action? So far it seems the occupation is the most we can do,  so it will take time and failures to make people understand this.” (Pa Sha, 26-year old translator) Occupy Central hasn’t accomplished anything it set out for (yet): nothing guarantees democratic elections for 2017. But failing at it might the very first step to achieve victory. Here’s the translation of the exclusive testimony from three protesters who have contributed to taking that step. Sigue leyendo

27/01: Claves para no pensar que el fallo de La Haya es el Día del Juicio Final


Cómo será de latoso este tema que tengo recuerdos de haber hecho un informe sobre el mismo -titulado “diferendo marítimo entre Perú y Chile”- en el colegio, por allá en el 2004 o 2005. Nunca imaginé que esto me perseguiría hasta mis albores periodísticos. fallo de la haya Admítelo. Es genial poder especular sobre los “posibles escenarios tras el fallo de La Haya” y reclamarle al Gobierno “estar preparados” cual segunda Guerra del Pacífico, vapuleando los esfuerzos diplomáticos por llevar la fiesta en paz. Y si algo sospecho es que pensar en escenas dramáticas de patriotismo exaltado también es divertido porque parece una película (y eso vende). Nada más.

Pero el caso de Perú y Chile en La Haya no es realmente un “si pasa en TNT, pasa en la vida real”. De hecho, es un litigio que ha seguido un riguroso proceso de preparación, donde se ha invertido harta plata (pendiente para investigar) por ambos países para contratar a juristas A1 que defiendan sus casos. Y si el fallo es favorable para uno u otro país, lo más probable es que se acate (a regañadientes, tal vez).

Incluso creo que el tema serio está en dos preguntas -sí claro, según yo: ¿cómo y cuánto tiempo tomará realmente acatar el mandato de La Haya? Ojo al piojo, gente súper informada: El meollo del diferendo marítimo no se acaba una vez que la lectura de la sentencia termina.

Repasemos, entonces, las claves para que este 27 de enero no sea el fin del mundo como lo conocemos:

1. ¿Antecedente? Colombia y Nicaragua

OK, pongamos los puntos sobre las íes: el caso no es exactamente el mismo (¿alguno podría serlo, acaso?). Pero vale la pena recordar la reacción del presiente colombiano, Juan Manuel Santos, cuando recibió la noticia de que Nicaragua había ganado derechos económicos sobre 75.000 kilómetros cuadrados de mar Caribe:

Bueno, no pasó nada. No se pidió una revisión del fallo que, por si acaso, ratificó a Colombia la soberanía sobre sus siete cayos en el Archipiélago de San Andrés. Un reportaje de La Tercera de Chile muestra que se está aplicando el fallo y otra nota de El Tiempo de Colombia explica mejor qué pasó.

2. Cuidado con lo que escuches: no es oficial Sigue leyendo

Desde Sudáfrica: “Madiba y yo”


“No one is born hating another person because of the color of your skin”

(soutafrica.net)

(soutafrica.net)

Racismo. Ha cobrado vidas en todas partes. Sobrevive al tiempo, en las naciones más y menos desarrolladas. Algunos no la han vivido nunca. Otros lo llevan dentro y se les “sale” en los momentos menos esperados. No es un odio que va por una sola vía. El racismo no distingue nada, aunque parezca irónico.

La salud de Nelson Mandela ha sumido a Sudáfrica en una situación que, para muchos, puede ser solo el curso natural de la vida: a la vejez le sigue la muerte. Pero para quienes vivieron el Apartheid no es así de simple.

Para entender mejor este asunto, les presento a Lerato Madiseng . Ella es sudafricana (*) y participó en el 16th World Business Dialogue, en marzo pasado. Ahora, está colaborando con un proyecto -aún en pañales- que hemos llamado Blog Down The Borders. Escribió un post que tituló Madiba and I  y es lo más cercano a un testimonio de lo que su generación podría estar sintiendo en un país tan lejano de Perú. Por eso, lo traduje aquí:

Madiba y yo

Nelson Mandela, Nelson Mandela, ha o na yo a swanang le wena 

Estas son las palabras de una canción que aprendí cuando empecé a hablar. Están en mi idioma nativo, sepedi, una de las once lenguas oficiales de Sudáfrica. Traducido al español, significa: “Nelson Mandela, Nelson Mandela, no hay nadie como tú”. Mis amigos y yo solíamos cantarla en pre-escolar y aunque muchos de nosotros nacimos (en 1989) durante el Apartheid, realmente no comprendíamos el verdadero peso de esas palabras.

Uno de mis recuerdos más vivos de la infancia sobre Tata Madiba (tata = padre en Xhosa) es cuando apareció en televisión y mi papá comenzaba este juego que llamaba “nombra al político”. “¿Quién es ese en la TV?” y “¿quién es ese que está detrás de él?” Luego, mis padres me dijeron que Nelson Mandela era importante. Mi recuerdo de este momento es tan fresco porque fue la primera vez que les pregunté (con la intención de no olvidar su respuesta): ¿Pero por qué?”

Fue el comienzo de la relación con el padre que nunca he conocido pero que he querido tanto. En primaria, siempre celebrábamos el cumpleaños de Nelson Mandela.  Hacíamos tarjetas de cumpleaños para él que nunca leería y le agradecíamos por ser nuestro presidente. Mi mamá y yo llamábamos a una estación radial una vez para que pudiera cantarle una canción en vivo. Nunca tomaron mi llamada, había demasiados niños que también querían cantarle a Tata Madiba. Fue un periodo de mi vida en el que comencé a aprender sobre su sacrificio por Sudáfrica.

Fui a la escuela primaria en 1996, dos años después de las primeras elecciones democráticas en Sudáfrica. Mis padres decidieron inscribirme en un colegio que antes era exclusivo para niños blancos, así que en 1996, yo era una de los cinco estudiantes negros en una clase de 25 niños de primer grado, en un país donde el 79% de la población es negra.

Había una niña en mi clase cuyos padres le dijeron que se alejara de los niños negros. Realmente no entendía por qué nunca quería jugar conmigo. Con el pasar de los años, dejé de estar tan metida en números y letras y comencé a aprender sobre la historia de Sudáfrica. Fue ahí cuando empecé a darme cuenta de lo realmente importante que era Nelson Mandela.

Me di cuenta de que no estaría en mi colegio (que es excelente) si él no hubiera estado en prisión por 27 años. Entendí por qué esa niña no quería jugar conmigo o, más bien, entendí las razones por las que sus padres no la dejaban.

Mientras crecía -y dejé ser una niña-, busqué alejarme de las lecturas sobre Tata Madiba para pasar a entender su personalidad. Me cuestionaba quién podría quedarse en prisión por 27 años sin tener ninguna garantía de cambiar nada. Me confundía que este país no haya empezado una guerra civil cuando terminó el Apartheid.

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Eurotrip (I): World Business Dialogue in Köln


First trip out of South America. I don’t speak any German, but Cologne didn’t care about it 🙂

16th WBD-Universität zu Köln

There I was in a weather that was probably near -2 degrees Celsius, after having stayed one day in Madrid, where it was definitely warmer. Cologne (or Köln for the Germans) said “Hi” to me on March 11th, and I just couldn’t wait to get to my hostel, unpack some stuff and get to know this city a little bit better.

The 16th World Business Dialogue is the largest student-run business convention that aims to connect 300 international students to 60 high-profile personalities and industry leaders. It met my expectations, yes Sir.

For four days, Cologne was just the perfect city to me. It snowed (first time I had ever seen it) and my feet maybe got frostbitten at some point (just kidding), but it was still awesome.

University of Cologne

New business strategies

It was somewhat interesting to be in the strongest European economy, discussing how to come up with new ways to prevent the world from going on financial crisis again. Some people might say that’s even a little mean, given Cyprus’s situation and all the many issues still unsolved in the euro zone.

I can’t really say if the 300 students that were there will change the world, but they were all so outstanding and incredibly committed to their own organizations and professional fields that I felt there was still hope for whatever is left of our current economy and business models.

But the thing that surprised me the most was the way we all got along so well. Take Pakistan, for example. Where in earth, if it wasn’t in Cologne, was I going to meet people from that country? Because believe me, my chances of ever going to Pakistan are just as small as ever seeing snow in Lima (where that will never happen because it’s a coast-based territory).

Don’t take me wrong. I would love to travel that far, but it is so unlikely to ever find the time and money to do so. Then again, I met all these cool people –from around 20 different countries– that I have now reconsidered what “far” means and how worth it is to reach it. But I’ll go back to this in a few lines later.

Going back to the subtitle of this post, what are the new business strategies about? Here’s my conclusion:

Yes, things are not right. Do we change it all in one day? No. What’s the right pace, then? Understanding new realities and becoming aware of what is working and what is not in business will probably give us a hint of where to start changing our behavior, to strive for that “better world”.

The strategies for a more efficient, fulfilling and fair business model entail not only the minds of the experienced, but the guts of the young. Sometimes the experienced forget that fresh ideas –especially coming from a generation exposed to the greatest amount of knowledge history has ever seen– can lead us to take a small step that may scale to a larger effect.

Well, I know what you might be thinking: so, no secret recipe here? No, and there will never be.

World Business Dialogue showed me that it is impossible to come up with one “right way” to do things, but if we could find the common spots in our personalities, world perspectives and cultures, then we can transfer all that to our impossible “right way” and turn in into multiple good ways to do things.

World’s huge

One last thing. “Far away” has gotten so relative to me now. Switzerland, Germany, Hong Kong, Russia, Taiwan, China, Japan, South Africa, Belarus, United States, Canada, India, Pakistan, Brazil, Austria, Indonesia… I’ve met absolutely inspiring people from these countries that you just can’t help wanting to visit them. Of course, I have to mention I also met other unique Peruvians that have now become my friends.

I always thought that “culture shock” experience I had read in books was a little bit exaggerated (very close to a BS category). It is so not. It changes you. This time, at least I believe it changed all of us at Universität zu Köln in a good way.

P.S.: Upcoming post, Eurotrip II, will describe and compare Cologne, Madrid, Paris and Lima. Don’t miss it out! In the meantime, you check my pics of 16th WBD in Cologne on my Flickr account  🙂

WEF 2013: El Burning Man de los multimillonarios


El World Economic Forum tiene algo en su pronunciación que lo hace ver importante y misterioso (o bueno, tal vez es solo mi impresión). Puede ser que sea ‘World’ o ‘Forum’ lo que subestima su significado en mi cabeza, pero lo cierto es que es considerado como uno de los eventos de economía -a nivel empresarial y de gobierno- más exclusivos del mundo (invite-only, #bitchplease).

(genevalunch.com)

“La brecha entre ricos y ultra ricos está aumentando” – (genevalunch.com)

Ayer, por casualidades de la vida, me topé con un tuit de Bloomberg que me dirigió a un reportaje genial (G-E-N-I-A-L) sobre este evento. Un par de minutos y el mundo se ilumina ante el misterio y la importancia de esta reunión, que este año será entre el 23 y 27 de enero en Davos, Suiza.

Como no puedo embeberlo aquí (mis habilidades de programadora web tienen sus límites), soltaré algunos datitos.

1. Invite-only is serious business

La membresía básica anual cuesta US$50 mil y la premium está US$500 mil. Normalmente los invitados -empresarios y gobernantes- no miembros no tienen que pagar nada para entrar, pero el gasto para llegar a esta ville a 92 mil km de Zurich tiene su precio: unos US$20 mil para llegar ahí en avión (OK, con el avión o el helicóptero privado ya es otra cosa).

2. Nada que Ibiza: los tonos que ponen están en el WEF

Obviamente, esta fue la mejor parte del mini-reportaje de Bloomberg. Resulta que los miembros premium tienen acceso a estas cosas y no es por nada pero, si Coca Cola, PricewaterhouseCoopers y otros así van a organizar fiestas en Suiza, no me lo quiero perder. Y los señores miembros del WEF tampoco, al punto en que el evento también se le conoce como el Burning Man for Billionaires. 

¿Qué demonios quiere decir esto? Como soy una nerd, una combinación de Wikipedia y un par de blogs me lo explicaron: Burning Man es como un montaje-concierto que se realiza anualmente en Black Rock, Nevada, en el que los grupos de rock alocan a los asistentes hasta que, bueno, el festival termina quemándolo todo, literalmente:

Lamentablemente -y como era de esperarse- no hay videos que dejen constancia de cómo tonean los multimillonarios en el WEF. Pero nuestros amigos de Bloomberg nos siguieron soltando pistas:

3. Constelación fiestera

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¿Pendientes para el 2013?


Todos los “años nuevos” parecen ser “esa oportunidad” para renovar nuestros votos con la vida. No sé si es un efecto publicitario o si realmente alguien puede dar testimonio de que así funciona. Aunque creo que a estas alturas ya poco importa comprobar qué tan verdadera esa esta premisa.

Los australianos sí que saben tonear.

Los australianos sí que saben tonear.

Imaginemos, entonces, que es lo suficientemente verosímil como para tener motivos de celebración y es la ocasión perfecta para morir ahogado en alcohol. Eso, obviamente, lo usaremos a nuestros favor para despertar al día siguiente en una pseudo metáfora de renacimiento.

2013, ven a nosotros y haz lo tuyo: danos la ilusión de que podemos renovarnos, con quienes aún nos soportan y a pesar de los que se fueron.

To the south, to the south, my time is running out… to the west, to the west, I haven’t got there yet.

Pero yo me la creo. Me la creo y con gusto porque es una bonita ilusión. Solo por eso, es bonita y a nadie le cae mal una gota de belleza en la vida de vez en cuando, ¿o no?

Mientras dure la burbuja de buenas vibras y optimismo, hoy se me dio por revisar un post de principios del 2012 y caí en la cuenta de que solo he hecho dos cosas: viajar a Cusco por segunda vez luego de 7 años y tener trabajo de nuevo. Todo lo demás queda “pendiente”. Para los curiosos, les dejo el enlace al post. Sí, aún soy un work in progress que parece nunca acabar.

Así que este año todo será más fácil: dizque trataré de hacer lo que no hice el 2012 y punto. Gracias, deseos que aún no se vuelven realidad 😛

Los descubrimientos del 2102

Empecemos por la música. Algunas cosas en esta lista serán super obvias, pero lo siento, así soy a veces.

Creo que en noviembre descubrí a Elephanz (grupo francés que canta en inglés). Este cuarteto existe desde el 2008 y su falta de acento europeo despista a cualquiera.

Pero antes de ellos está Cake (y aquí viene el apanado, seguro). En el año que se fue me enteré que “Never there” es de este grupo californiano que tiene un trompetista genial y un bajista que alocó mis sacrosantos e ignorantes oídos. Ya me informaron que tienen muchos covers y que probablemente haya escuchado más de uno (como “I will survive”), aunque debo admitir que más me gusta “Sick of you”.

cover_maximumcity_L2Ahora vayamos con los libros. Obviamente, todos los he leído hasta la mitad o máximo tres cuartos de sus páginas (soy de lo peor). Mumbai Maximum City, The Satanic Verses, The Committee of 300 y Gomorra marcaron el 2012 para mi cerebrito.

La portada de la izquierda es la edición que tengo. Es impresionante el parecido que una de las ciudades más pobladas del mundo puede tener con Lima. Los contrastes entre los barrios, el dilema del citadino residente en el extranjero que quiere dejar un legado cultural a su hijo, las ilusiones de quienes dejan una ciudad y que cuando regresan, hasta el nombre ha cambiado.

Sobre Gomorra, solo debo decir: qué manera de tener oraciones cortas y darle fluidez a un relato que, para colmo, trata sobre contrabando, modistos y flujos de exportación e importación. La frase que más recuerdo ahora va algo así: la mercadería tiene más libertad que los mismos seres humanos. Ah no, este libro sí lo termino como sea a fines de enero.

Creo que será justo terminar con temas periodísticos. Según se me vienen a la cabeza, estos son los temas que dizque conozco mejor:

La entrada en recesión de Europa, Perú y Chile en La Haya, el tan-nauseabundo casi-abismo fiscal de Estados Unidos, la división del Perú frente al proyecto Conga, el Facebook en la bolsa gringa, el enfrentamiento Iglesia-PUCP y el violento desalojo del mercado de La Parada.

¡Casi me olvido! Ojalá todos hayan celebrado como los de EnchufeTV, un canal ecuatoriano espectacular que conocí este año. Y para los que se quedaron más tranquilos, no worries, el 2013 llega para todos por igual.