Closure para Lorena Chauca


En su viaje a USA, porque se ganó la oportunidad de asistir a una capacitación.

Ya no tengo claro el año en que conocí a Lorena, pero recuerdo que ella aún daba clases los sábados en el ICPNA del Centro de Lima (si la memoria no me falla, ese era el local). Yo recién había comenzado a enseñar, de lunes a viernes, en el ICPNA de La Molina. ¿Por qué  trabajar en eso si estaban estudiando periodismo?, se preguntarán algunos. Justamente por eso, porque no queríamos dejar de estudiar.

Pero yo ya sabía quién era ella antes de ese día. En la Facultad, bueno, era inevitable verla como la “mano derecha” de Balo, quien ahora es jefe del Departamento de Comunicaciones. Aparte de trabajar con él en su época de coordinador de la especialidad, también editaba la revista Impresión.

Así nos conocimos, ante la sorpresa de que ambas éramos teachers. Pero no, desde ese momento no es que fuimos inseparables o nos volvimos las mejores amigas. En realidad, es muy probable que de todo el “grupo” (ya saben quiénes son, chicos) yo sea la menos cercana a ella. Es probable.

Lorena, sin embargo, era de esas personas que simplemente irradian la sensación de que estarán ahí para apoyarte en huevaditas y cosas importantes.  Puedo dar un par de ejemplos. Cuando estuve buscando trabajo a principio de año, me dijo que mejor no tomara la práctica que estaban ofreciendo en Publimetro porque yo “ya estaba para otra cosa más”. Y luego hizo los mejores comentarios cuando le preguntaron por mí para que me contraten en Gestión.

La vi el sábado 27 de octubre, en el cumpleaños de la hija de unos amigos en común. La fastidiamos porque no había ido a celebrar con nosotros la culminación, con hora de cierre y todo incluido, del especial multimedia “Memoria en Deuda”, por el noveno aniversario del Informe Final de la CVR. Fue el proyecto más reciente de Número Zero, una ‘revista digital’ que cofundó cuando todavía era alumna. Tanto que la fastidiamos, nos dijo: “¡para la próxima vez, será!” Le creímos.

Ya casi termino con esto. No daré detalles sobre su prolífica carrera, que aún estaba en ciernes, pero imagino que ya sacan su línea (aparte, este post tendría el doble de extensión). Tenía 25 años y murió de la manera más estúpida e injusta. Creo que eso es lo que más nos duele a todos, quienes la conocimos de manera más o menos íntima cada uno.

“Era el destino”, “a veces sucede lo inexplicable”, y otras cosas más me han dicho ayer. Quién sabe, la mayor parte del tiempo uno inventa excusas para recobrar algo de perspectiva, darle algo de sentido a lo que claramente no lo tiene. “Me jode y siempre me va a joder la muerte, no la entenderé nunca”, me dijo otro amigo un poco más curtido en estos asuntos.

Lorena era una de las flacas más cuerdas y con más personalidad que conocí. Que no se confunda por sus lentes. Sospecho, con mucho atrevimiento, que se hubiera quebrado pero se hubiera vuelto a levantar si estuviese en el lugar de cualquiera de sus deudos: colegas, amigos, conocidos, padres y enamorado. Solo nos queda honrar esa fortaleza, sea cual sea la excusa que nos inventemos para ello.

This is part of my closure, honoring your impeccable English. Bye, Lore. I know you get me. 

Otras despedidas:

Lorena Chauca en el alma de Publimetro.

“Adiós” – Número Zero.

Un pensamiento en “Closure para Lorena Chauca

  1. Pingback: Las lecciones que nos deja la entrañable, Lorena Chauca. :: Reportaje al Perú

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s