Elecciones 2011 en Perú: ¿el destino en nuestras manos?


Fuente: carlossancheznieto.blogspot.com

Faltando casi cuatro días para las elecciones generales peruanas, creo que es necesario recopilar ciertos esfuerzos por ahondar en un tema que ha traído más de un dolor de cabeza a decenas de analistas políticos y periodistas: los vaivenes de la intención y preferencia del voto peruano.

Mientras que Transparencia y el JNE, a través de la iniciativa Voto Informado, tratan de iluminar al raciocinio electoral peruano, la verdad es que es poco probable que una estrategia de “voto conciente” diseñada para sociedades con cierto grado de liderazgo partidario y compromiso ciudadano funcione aquí también.

Antes de restarle crédito a tan plausibles iniciativas –con la esperanza de que nadie se aloque y me tilde de irresponsable y anarquista–, creo que es necesario alzar un poco la vista más allá de las propuestas en sí, ya que, afrontémoslo, ¿cómo sabe el elector distinguir si 3 millones de puestos de trabajo serán más o menos viables de lograr que 2 millones 500 mil?, ¿cómo distinguir que el verdadero problema del desarrollo del Perú es la falta de seguridad social para los trabajadores o la desnutrición crónica infantil? ¿Acaso un plan de gobierno es más acertado que el otro por tener éste o aquél problema como prioridad a resolver?

Por eso, aquí les paso unos cuantos artículos para revisar antes de empezar a rajar de por qué fulanito va a votar por este candidato si está clarísimo que nos llevará al retroceso, o por qué fulanita votará por el vendepatria y por qué menganito va a votar viciado. El sentido común es a veces un gran obstáculo para dialogar con nuevas perspectivas.

1. Gestión: No lea los planes de gobierno

Waldo Mendoza Bellido, Jefe del Departamento de Economía de la PUCP, publicó este intersante artículo en el diario Gestión donde nos introduce a un concepto simple pero que ha pasado bastante desapercibido, a través del Nobel Nikolaas Tinbergen“si usted tiene ‘n’ objetivos de política económica, dígame cuáles son los ‘n’ instrumentos para alcanzarlos. En caso contrario, cállese”.

La cita más hiriente que puedo rescatar del texto, es la siguiente:

En 1985, el joven García anunció que su compromiso era con todos los peruanos. Absolutamente todos los peruanos sufrimos con la hiperinflación y la depresión que nos dejó al final de su mandato. Nadie lo hizo peor.

No lea los planes de gobierno es sólo un genial título para sugerir que éstos no contienen un componente esencial para una buena gestión pública, y se sostiene en argumentos y detalles históricos. Obviamente no es un llamado al voto en blanco y viciado en masa. Esta lectura no es apta para paranoícos ni alarmistas.

2. El País: Las dos caras del progreso del Perú

Para los que van a trabajar de polo a polo, para los que estudian en la UNI y viven en Miraflores o para los que estudian en la PUCP y viven en Santa Anita, esta crónica no les será ajena. Lima es una ciudad grande y es atravesada por signos de progreso incomparables hace 25 años, pero también tiene arenales y ciudades a medio construir, como Manchay o, ya un poco más urbana, Ventanilla.

El autor, Fernando Gualdoni, es periodista de la sección internacional del diario El País y cubre América Latina. También escribe para Foreign Policy en Español (aquí, sus artículos). Completamente recomendable para los que se jalan de los cabellos como el diario Correo o Perú21 ante ciertos candidatos. Acá les va una cita interesante en boca de un vecino de Pachacútec:

Byron Quispe llegó de la sierra andina a este asentamiento en los primeros años del mandato de Alberto Fujimori (1990- 2000). Parco en palabras y desconfiado de la prensa, explica que la barriada de casas de uralita y cartón rodeadas de montañas de desperdicios es un bastión fujimorista. Tan es así, que ayer fue uno de los pocos lugares donde se conmemoró con nostalgia un nuevo aniversario del 5 de abril de 1992, el día en que el expresidente se perpetuó en el poder con un autogolpe.

3. La República: La lógica de la incertidumbre

Este artículo dominguero, de mediana extensión, llegó a la pantalla de mi laptop gracias a Steven Levitsky:  catedrático de Ciencia Política en Harvard University, quien actualmente es profesor visitante de la PUCP. Llegó al Perú por primera vez a finales de los años noventa, en pleno gobierno fujimorista, y reside en Lima hace tres o cuatro años.

Para saber más de él, les paso una entrevista del blog “Cuestiones de Polis” y un link de todas sus publicaciones académicas (en inglés).

Aunque Levisky no hace mayor postulado del que hizo Martín Tanaka en su momento con el concepto del sistema sin partidos en el que estamos inmersos desde hace ya varios años, sí hecha luces a un tema por el que algunos andan más que fastidiados: el voto estratégico.

Para los que se quejan de que los analistas estarían haciendo su chamba “bien” siempre y cuando acierten en todos sus pronósticos, este es el texto indicado para ustedes (y para mí). Aquí, una fragmento del artículo para someterlo a evaluación:

[…] si el 80% del electorado es independiente, el espacio es mucho más grande: puede haber cinco, seis o siete candidatos serios peleando por estos votos. El resultado es un alto nivel de fragmentación, en el que candidatos con 15% o 20 % del voto tienen posibilidades de ganar.

4. La República: ¿Debate sobre programas de gobierno?

Este columna, de Martín Tanaka, también nos introduce a un tema poco visto durante estas elecciones: ¿qué tan determinante es en sí un plan de gobierno en vez de la capacidad de liderazgo de los técnicos que diseñaron el plan una vez alcanzado el poder?

La pregunta es planteada y la respuesta se presenta en los cinco párrafos de este texto. Tampoco es que Tanaka se proponga quitarle  ánimos a los que leen los planes de gobierno, como tampoco es la intención de Waldo Mendoza en Gestión, pero creo que el mensaje es que aún nos estamos quedando en una superficie que parece explicar, al menos por el momento, nuestra forma de concebir eso de “tener el destino en nuestras manos”. Les dejo con un cachito de su columna:

[…] una cosa es el plan de gobierno cuando no hay mayores posibilidades de ganar; otra cuando se percibe que el triunfo es posible; y otra son las decisiones que se toman cuando tenemos presidente electo, que finalmente recaen en los ministros específicos, con poca o ninguna relación con los técnicos de plan de gobierno de la campaña.

Mi intención no es subestimar al votante. Yo misma estoy dentro de este grupo. Pensar en elecciones es un asunto de cuestionamiento que, a causa de nuestros convulsionados ritmos de vida, hemos olvidamos incorporar a nuestras costumbres.

Pensar, rápidamente, que el voto “decide los próximos cinco años” de nuestras vidas es erróneo y acertado a la vez. Es acertado porque, de salir por quien hayamos votado, hemos marcado una primera pauta para el gobierno que queremos. Pero es erróneo también porque es un hábito ciudadano generalizado que, una vez hecho el voto, dejamos de involucrarnos en política y gestión pública hasta las siguientes elecciones.

Decidir los próximos cinco años es como cuando uno ingresa a la universidad: pasas el examen de admisión y celebras hasta por los poros, pero la verdadera prueba viene si se tiene el temple de seguir con esa misma emoción hasta el final de la carrera. El destino del Perú no está en nuestras manos únicamente por ejercer nuestro derecho al voto, sino que está enteramente en lo que hacemos luego de ejercerlo.

Un pensamiento en “Elecciones 2011 en Perú: ¿el destino en nuestras manos?

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