Barrios, Wikileaks y Facebook


Último día del penúltimo mes de la primera década del siglo XXI. A pocas horas de comenzar un nuevo día en la contaminada, insegura, casquivana y — a veces, solo a veces — entretenida ciudad de Lima, es necesario hacer un pequeño recuento de lo que ha sido noticia y lo que no. De por sí todo es susceptible de ser noticia, especialmente la portada de ayer de El Trome (oh sí, me encantó ver a Shirley echada en una camilla y la flecha amarilla que dirigía mi mirada hacia la equimosis de una de sus piernas).

En otros mundos paralelos, asistí a varios eventos de la PUCP sobre gobernabilidad, política anticorrupción, la relación de la prensa y el derecho (leáse, evento que dejó muy bien parado a la Facultad de Derecho y miniaturizó la capacidad de organización y producción de la especialidad de periodismo de esta universidad), y otras dos conferencias más que ya ni me acuerdo. De todos ellos, creo que puedo sacar una arriesgada, campechana y breve síntesis: los claustros académicos son, definitivamente, el mejor lugar para perderse en cavilaciones que, de no ser enfocadas y dirigidas apropiadamente, terminarán pareciendo sueños en lugar de tranformarse en acciones. Tanto de bueno hay, pero a la vez hay tan poca voluntad y recursos para hacerlo. “Es más complicado que eso”, me dirán algunos. ¿No será que nosotros somos los complicados en vez de que eso o aquello lo sea?

Sin desmerecer algunas exposiciones y conferencias sobresalientes como las de Farid Kahhat, Rolando Luque, Augusto Álvarez Rodrich, el Consejo de la Prensa Peruana, el IPYS y de dos abogados — cuyos nombres lamentablemente no tengo a la mano — todo lo demás me pareció, como de costumbre, demasiado ceremonioso y de poca compenetración con el público. Pronto pondré algunos apuntes que, según mi miope visión con lentes de contacto, considero importantes (con fotito y todo el asunto).

Corrupción, Wikileaks y dibujos animados

El lío de Fernando Barrios [makeover de médico a policía] y las carlincaturas han sido, definitivamente, el tema de estas últimas dos semanas. Qué sería de los periódicos sin esa sección tan pequeña pero significativa de humor gráfico. De seguro que seríamos todos maniaco-depresivos (sin ofender a quienes puedan estar en esta condición… Ya me entienden). La corrupción es sin duda, uno de los temas con los que he tenido que convivir este último mes. Lo más curioso es que, existiendo estudios como éste, nadie la tiene clara (o nos la quieren hacer, como siempre) sobre si la Contraloría, el periodismo, la Defensoría, el Poder Judicial, el OCMA o Tongo son los responsables de este asunto.

En lo que a mí concierne, hasta yo soy culpable.

Luego tenemos a Wikileaks y sus espeluznantes avalanchas de documentos infiltrados. Con el video Collateral murder que salió en abril, he pensado que tendría que encerrarme un par de semanas para realmente disfrutar de ese contenido (en el sentido periodístico que puede involucrar ese disfrute). Esta genial infografía de The Guardian la dejo acá para no olvidarme de lo que tengo que hacer en diciembre sobre asunto:

Se rompió la burbuja

Por último, tenía que haber publicado un post sobre activismo web (¿2.0?) hace muchísimo tiempo (todavía está a medio terminar), pero no puedo evitar pensar en cómo a veces las iniciativas de las campañas pro o en contra de algo en Facebook terminan perdiéndose entre el furor de sentimientos no esperados de los que se van sumando a la campaña.

Esta página prácticamente vacía, donde el objetivo es “No ver fotos/caras en Facebook, sino una gran invasión de recuerdos de nuestra niñez.CONTRA LA VIOLENCIA INFANTIL”, donde no se publica ninguna otra información o forma de colaboració n in the actual reality relacionada a la lucha contra la violencia infantil me parece totalmente desubicada sobre cómo, al menos, tratar de lucir algo útil en contra de esta terrible situación en el Perú.

Imagino que en ese espacio a casi nadie le importa realmente la violencia infantil sino comentar sobre sus fotos de los dibujos animados. Al menos la página de Facebook sobre este tema dice bien claro que es un juego. Felizmente es así, porque si eso fuera todo lo que se puede hacer en contra de esta penosa realidad, dónde estaríamos.

The project

Estaré un poquito ocupada viendo un tema sobre salud y seguridad laboral en Lima. Por lo pronto creo que va por buen camino, al menos en cuanto a datos, pero faltará darle ese enfoque que @jfowks ha tratado de inculcarme durante este último semestre. Debo confesar que más claro que el agua no pudo haberlo demostrado en clase.

Dejo este videíto, que es más o menos lo que motiva mi último trabajo de este ciclo:

Un pensamiento en “Barrios, Wikileaks y Facebook

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