Android versus BlackBerry


Antes de irme a leer para mis parciales de mañana, debo confesar que me di un regalito por el Día del Periodista: un nuevo celular. Como ya se habrán dado cuenta los que me conocen personalmente, mi BlackBerry Curve 8520 ha sido algo así como una extensión de mi brazo. Nada, incluso lo perdí (me lo robaron) en enero y tuve que conseguirme otro: una vez que conoces lo que hace un smartphone, no lo dejas.

Imagen: socialmediaseo.net – Sé que es un iPhone, pero en términos de interfaz es casi igual a un Android. Whatever.

El asunto es que este telefonito me permitió agilizar varias cosas. Horas en el transporte público fueron usadas para mandar correos pendientes. Eventos a los que asistía inesperadamente fueron grabados en imagen o video en 2 MP de resolución. Mi querida @palomavc terminó su parcial en el mini Word del BlackBerry cuando nos fuimos de viaje a Junín. Y cómo olvidar a @pollbravo, con quien reí y lloré a través del BB Chat. Pues sí, este telefonito tiene su historia.

Pero… En realidad no importa porque la conexión EDGE (de 2GB) de mi BB es ahora insuficiente para mí. No puedo tener G+, no puedo ver videos en YouTube, no puedo tomar fotitos en la oscuridad y no puedo ver contenido Flash ni Java Script en algunas webs. Quise comprarme otro modelo, un Torch, pero @ClaroPeru lo sigue vendiendo a un precio exhorbitante de más de S/. 1300, mientras que en todas partes apenas si cuesta $50 (en 3G, como lo venden acá también). Entonces, FUCK IT, me cambio de marca.

Xperia X10 Mini Pro 

Sigue leyendo

Marca Perú: de afuera para adentro


Para los que andamos con la curiosidad –poco fundamentada– de urgar en las redes sociales virtuales, nos topamos con un video resultado de una campaña que tiene una peculiar forma de marketear al Perú: ir a lugares homónimos de nuestro país alrededor del mundo y darles una muestra de lo que es la cultura peruana original.

Es increíble cómo en pocas horas este video obtiene tráfico, links y otras referencias que (los algoritmos de Google también hacen su truco) logran 56,600,000 resultados al googlear “marca peru” (sic).

Esta iniciativa nace durante la gestión de Mercedes Aráoz en el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, en el 2009. En marzo de este año, en esta entrevista que le hizo RPP al actual ministro Eduardo Ferreyros, se anunció el lanzamiento de Marca Perú, proyecto que busca “posicionar al Perú en el extranjero y recoge atributos para el turismo, el comercio exterior y las inversiones”. Hoy, el documental que muestra el making-of del proyecto ya cuenta con más de 3000 visitas.

Me enteré de esta iniciativa a principios de este año, cuando este video comenzó a circular en YouTube, pero no imaginé que estaban tramando algo más grande. Con un buen manejo de las imágenes y de la banda sonora, este spot deja un mensaje claro sobre lo que se podría esperar del documental Marca Perú. Ahora ya cuenta con más de 49 000 visualizaciones:

-

Pero, ¿qué diferencia esta estrategia de la típica “ven a visitar el Perú”? En pocas palabras, que se dirige a dos tipos de públicos: el que está fuera y dentro del país, pero de yapita lo (re)posiciona culturalmente entre los connacionales, con el argumento de demostrar que todavía tenemos razones para cantar “tengo el orgullo de ser peruano y soy feliz”.

En alguna conversación que tuve con un amigo extranjero, que ya vive como casi medio año en Lima, surgió la pregunta de por qué los peruanos nos alucinamos lo máximo, especialmente cuando ves noticias gastronómicas cinco veces al día en El Comercio. “Es un problema de autoestima”, me dijo.

Viéndolo desde una perspectiva de “necesito repetirme que soy lo máximo para creérmelo”, es muy probable que tenga razón.

Sin embargo, si lo vemos desde la perspectiva de “tengo esto que mostrarte y quiero que lo conozcas”, el asunto puede cambiar un poco. Es como cuando uno ve algo sumamente interesante y le da unas ganas incontrolables de compartirlo. Eso no implica revalorizar el contendo, pues no es que haya perdido valor en algún momento, sino que simplemente es algo que sabemos tiene alta probabilidad de ser “desconocido” y eso debe remediarse.

Lo primero se da, por supuesto, en un nivel idealizado-cultural. Por otro lado, está la cuestión de la inversión como crecimiento económico. Según la consultora Future Brand, Perú fue catalogado como la tercera marca más importante del mundo. La noticia empezó a circular en noviembre de 2010 y ha servido para marketear al país que, debemos admitirlo, será siempre necesario mientras sigamos siendo país de tercer mundo.

En fin. El único comentario que me queda hacer sobre este documental de 15 minutos es que su realización es verdaderamente sobresaliente. Por supuesto, la impresionante fila de comentarios diciendo “viva el Perú carajo” y “seguramente los chilenos le pusieron dislike al video” (tremenda estupidez) no se hicieron esperar.

Por ahí dejé mi comment halagando la buena combinación de escenas y cómo han logrado armar un producto que muestra de manera divertida –con un elemento metafórico de transfondo del tipo “Peru meets Peru“– que no hemos dejado de lado nuestra pachamanca, acompañada ahora de una Inca Kola. Aparte, se puede observar prácticamente todos los elementos culturales de las tres regiones por igual. Un aporte bastante equitativo de lo que se podría mostrar del Perú en su lado bonito.

Es cierto que el Perú tiene problemas transversales que nos deprimen todos los días. Los que estamos más pegados al flujo de noticias del interior del país lo sabemos mejor que nadie, y peor si es que hemos viajado a provincia. Sin embargo, no es como que un país debe ser todo felicidad-perfección para recién empezar a creer que varias cosas están cambiado para bien.

Nosotros somos los protagonistas de nuestra propia historia. Ya sabemos como hemos sido. Cómo seamos en el futuro ahora solo depende de qué hagamos hoy. (oh yeah, este es mi comentario cursi, aguántense).

El documental. Peruvians from Nebraska meet Peruvians from Peru (sounds like a Twilight series kind-of-thing):

Terremoto en Japón: la Internet como fuente


Ocho de la mañana (GMT -5) del viernes 11 de marzo en Perú. Antes de prender la televisión, veo mi timeline de Twitter, en el cual dos hashtags sobresalen: #Japan y #tsunami. ¿Qué pasó? Un terromoto de 8,9 grados en la escala de Ritcher –el más grave en 140 años– sacudió el noreste de Japón, cuyo epicentro fue en el Oceáno Pacífico, a 18 millas de Sendai, en Miyagi:

Fuente: BBC News Asia-Pacific

A partir de ahí, empezó el despelote: la expansión de la ola del tsunami,  causada por el terromoto, se extendería hacia América del Norte, Central y, por supuesto, del Sur. No se sabía aún la extensión del impacto (elevación del oleaje) en nuestro litoral, pero por “si las dudas” se cerró el ingreso a la Costa Verde, se paralizó la jornada laboral a las 4 p.m. (aunque esto nunca sucedió en la práctica), se cancelaron las clases en el Callao y también se desplegaron dos helicópteros para el monitoreo de las olas.

Más vale prevenir que lamentar. Sin embargo, al ver la televisión, daba la impresión de que se esperaba una ola del tipo deep impact. Hacia las 2 p.m., si no me equivoco, ya se sabía (a través de Twitter) que el oleaje en México había aumentado solo en 70 cm, así que era realmente un poco tonto pensar que en algo nos afectaría en Lima. La situación sí fue distinta al norte del Perú, donde hay daminificados pero, felizmente, no hay víctimas que lamentar.

¿Dónde me informo?

Esta terrible desgracia humana y económica que ahora vive Japón tendrá una cobertura justa y necesaria durante probablemente todo el mes. Para los que ya nos sentimos comunicadores, no basta con solo ver la televisión y escuchar RPP todo el día. Aquí, una pequeña lista de los medios que recomiendo para seguir la evolución de las noticias sobre este desastre:

Huffington Post Media

Para los que aún no lo saben, The Huffington Post es la web que reúne y cura información de prácticamente todos los medios de comunicación más importantes de América. Tiene una sección dedicada enteramente a los media, donde me enteré de un grave y desafortunado comentario del economista Larry Kudlow, en CNBC, que deja mucho que desear sobre cómo la ven los economistas americanos en momentos tan terribles cómo este:

“La cuota de víctimas parece ser más grande que la económica, y debemos estar agradecidos por eso; y la cuota de víctimas es una tragedia, eso lo sabemos”. Nótese cómo al final del video, una de las periodistas trata de arreglarla con la típica frase “this is good news for the US economy“.

En Twitter se les encuentra como @HuffingtonPost.

ITN News

Este es un servicio de noticias y contenido multimedia que está asociado con CNN, Reuters, NBC y YouTube para difundir sus reportajes o noticias en general. Actualmente cuentan con una galería de videos donde se puede ver la gravedad de este terromoto, así como los terribles momentos que vivieron los japoneses. Es posible que para los peruanos que vemos estos videos lo que más nos llame la atención sea la calma y organización con la que los japoneses reaccionaron ante esta situación.

Pueden encontrar su canal en YouTube aquí y su cuenta en Twitter es @itn. Por ellos me enteré de la explosión en la planta nuclear de Daiichi:

lklk

New York Times

De hecho, creo que este medio no necesita presentación. En Twitter, su cuenta oficial es @nytimes. Un aporte rápido y valioso que han hecho es elaborar un mapa interactivo de las ciudades afectadas, con una galería de fotos para cada una. Imperdible. La información me llegó a través de un tweet de Jim Roberts (@nytjim), asistente editor general del New York Times.

Hacer click en la imagen para ir al mapa interactivo

Aparte de este mapa interactivo, también tienen una galería con fotos satelitales con el antes y el después del terromoto en las zonas más afectadas. Aquí, un ejemplo de esa muestra:

Hacer click en la imagen para ir a la galería

NHK News

Si de fuentes de primera mano se trata, esta no debe faltar en la lista. Toda la información directamente producida en Japón se encuentra aquí. Hay una sección para noticias y otra para programas de televisión. Según las actualizaciones de esta agencia, el gobierno japonés estima que más de 46 000 hogares y edificios han sido dañados por el tsunami.

Asimismo, son diez los países que han enviado equipos de rescate al norte de Japón hasta ahora, y la cantidad de fallecidos se eleva a 1 600 según el gobierno. La industria automovilística se verá seriamente afectada puesto que Toyota detendrá su producción en las 12 fábricas que tiene a nivel nacional, mientras que Honda, Mitsubishi y Nissan harán lo mismo.

La última actualización de esta página ha sido sobre el reactor N° 3 de la planta de energía nuclear en Fukushima, el cual dejó de funcionar el domingo. Se temía una explosión de hidrógeno, lo cual ha ocurrido hoy en la madrugada (ya es lunes en Japón).

Hasta donde he podido ver, no tienen un canal en YouTube, pero sus videos están por todos lados, e incluso otras cadenas como ABC también hacen enlace directo con ellos. Esta es la transmisión del día del terremoto:

—-

Otros posts sobre desastres en este blog:

Un año sin cambios para Haití (2011)

La tragedia descubre las caras de Haití (2010)

Terremoto en las Islas Salomón (2010)

La Tunisie et le pouvoir du peuple


**Même si le titre de ce blog post est ecrit en français, le reste du text est en espagnol. Je m’excuse si le titre suggère le contraire. Cepedendant, je veux adresser mes salutations au peuple tunisien et leur lutte contre un régime qui personne n’aurait pas dû supporter. Vous avez démontré que le pouvoir du peuple est réel, quand il me semblait que nous étions incapables de réagir face aux injustices**

Comenzamos este post con un video de Theplot911, usuario de YouTube cuya nacionalidad desconozco pero cuyo material audiovisual es demasiado bueno como pasarlo por alto. El video muestra una recolección de noticias de diversos medios sobre las protestas en Túnez, originadas a partir de un hecho indignante: un hombre desempleado — en un país tan pequeño como éste donde la tasa de desempleo sobrepasa el 15% — vendía frutas y verduras sin permiso, razón por la cual la policía confiscó su mercadería.

El 19 de diciembre de 2010, luego de que le hayan quitado su único medio de supervivencia, el hombre se prendió fuego. Enough is enough.

Sigue leyendo

El caso de Bagua: atrapado en la coyuntura


Entre la expectativa del Mundial África 2010, el holandés asesino, los MTV Movie Awards, el playoff the los Lakers y los Boston Celtics, los peruanos (o al menos un porcentaje de nosotros) nos vemos enfrentados-unidos por un tema que viene acechándonos desde hace unos días: el primer aniversario de la tragedia de Bagua. Entre Twitter, los periódicos y una Mesa Interinstitucional a la que asistí, surgieron unas preguntas: ¿cómo han respondido los medios escritos, televisivos y de la Web 2.0 a este debate? ¿nos sentimos tan lejos del tema como lo estuvimos hace un año? ¿es una exageración pseudointelectual el cuestionar, investigar y debatir una tragedia como la de Bagua después de tanto tiempo? ¿La Ley de Consulta Previa es ese GRAN paso hacia la compresión de la diversidad cultural que muchos buscan (buscamos)?

Parece que el escenario se encuentra dividido: están los que piensan que el gobierno cometió un crimen, por lo que son tildados de comunistas, izquierdistas, chunchos y demás exageraciones; por otro lado, están los que piensan que los nativos son seres sin conocimiento del ejercicio de ciudadanía, sujetos a manipulaciones, por lo que el ‘llamado a la insurgencia’ de Pizango fue el acicate que faltaba para que sucediera lo que ya todos sabemos. Hay un tercer grupo –o tal vez sólo está en mi imaginación– que piensa que el caso de Bagua fue el producto de un modelo de desarrollo excluyente, intereses político-económicos más fuertes que la voluntad (utópica) de querer invertir tiempo hablando con los ‘otros’ y el sentimiento de indignación de un grupo humano confundido pero con objetivos claros. Este es mi grupo.

El Perú se ha caracterizado, históricamente, por ser un país cuyos recursos naturales han sido (y serán) los que le han abierto la puerta a las economías del mundo. Fueron y serán el soporte económico de este país, y donde corre plata, corren intereses políticos. Cuando hay intereses políticos, el día a día de la gente ‘de a pie’ no le importa al gobierno, y el Estado se convierte en una enajenación extraña contra la que los ciudadanos deben protegerse. Los limeños y el gobierno central, ahora descentralizado, seguimos una lamentable costumbre –que me recuerda a la herencia colonial de la que habla Cotler– de pensar que el mundo gira a nuestro alrededor y que las jerarquías entre los que tienen poder y no son inamovibles. Si existe movilidad social, existe a pesar nuestro, no con nuestro pleno consentimiento.

Los sucesos de Bagua demostraron un intento de movilidad social (en el sentido sociológico de ‘subir’ en la estructura de estratos sociales) en la que los habitantes de una zona lejana de la capital quisieron ejercer su derecho a la ciudadanía. Ejercer ciudadanía significa moverse en la escala social, significar pasar de ser ‘nadie’ a ‘ser’, a existir. Si bien la Hna. Maricarmen Gómez mencionó en un evento en la PUCP que los pueblos nativos de la Amazonía han ganado ahora más notoriedad, ciertamente, el motivo por el que ahora son más ‘visibles’ no es garantía de que sean vistos como iguales por los que nos consideramos ‘ciudadanos de primera categoría’.

Los pueblo Awajún y Wampis, Puerto Galilea, Condorcanqui, Bagua Grande, todos son nombres que a muchos nos suenan extraños y poco familiares. En el Perú debe haber más personas que conocen EE.UU. de las que conocen la Selva. Que esto ocurra en ese orden, ¿está bien o mal? No es una cuestión de juzgar si uno debe conocer primero su país o algún otro, pero sí es una cuestión de aceptar que el desconocimiento geográfico agranda las distancias de imaginario colectivo entre todos.

Bagua ¿En dónde estamos? Oh, todavía estamos en Perú

El saldo de muertos, entre policías y civiles, la cobertura parcializada y sensacionalista, los adjetivos peyorativos y todo lo que vivimos mostró lo peor de nosotros. Pero este horror también fue motivo de unión entre etnias amazónicas que, tal vez, nunca se hubieran reunido por no ser que existía un objetivo común; por otro lado, diversos periodistas iniciaron sus propias investigaciones, incluyendo a antropólogos, sociólogos, dirigentes de comunidades amazónicas, etc., como quien ya estaba cansado de lo mismo que los medios capitalinos nos daban: más violencia para más rating, lectoría o tráfico en la Web.

Después de toda historia, vinieron las críticas, los estudios, las marchas, etc., etc. Se derogaron los decretos y todo quedó ‘en paz’. Hasta que llegó el aniversario. No hay nada de malo con los aniversarios. Al contrario, no solo debería hacernos recordar lo vergonzoso de la cobertura periodística, de los políticos, de los nativos que participaron en el asalto a los policías, de la policía, sino que debería descargar la gran responsabilidad de tomar inciativas concretas para que esto no se vuelva a repetir. Y esa responsabilidad, si bien recae en todos, pesa más sobre los decisores de políticas de desarrollo para este país. Porque hay que aceptarlo: sin iniciativas concretas, planeadas para ser efectivas a mediano y largo plazo,  el caso de Bagua seguirá teniendo aniversarios donde ya no se cante el himno nacional en Amazonas y seguirá atrapado por la coyuntura misma de su propia conmemoración.

***Por cierto, el gran titular de la prensa hoy fue que el asesino holandés golpeó su cabeza contra la pared. ¿Somos grandes, no?***

Unos videítos del jalón de orejas de @jfowks a todo el Perú:

Videos y noticias relacionados:

Maricarmen Gómez da sus impresiones sobre este caso en la PUCP

El gobierno en su intento por resarcirse con las familias de los policías

La polémica de nunca acabar de Pizango

Hernando de Soto propone una solución

El arte de la intervención urbana en el aniversario de una tragedia

Día de la Internet en Lima


El 17 de mayo, Telefónica del Perú organizó una conferencia –Perú sin límites–  por el día de la Internet , donde Howard Rheingold estuvo de expositor principal. Rheingold es un ensayista norteamericano que escribe sobre temas relacionados a la Internet, los cambios y nuevos comportamientos que ésta ha provocado en la sociedad. Su libro más conocido, “Smart Mobs”, marca un importante precedente en la documentación que la telefonía celular y la Internet ha provocado en diferentes culturas como la asiática y la europea. Anunció que su próximo libro será una especie de manual práctico para usar la Internet con seguridad (aviso de servicio público para la juventud peruana: vincular tu cuenta de Facebook con LinkedIn no siempre será una buena idea si tienen las fotos de sus borracheras en Facebook) y sobre cómo poner vallas a la credibilidad de lo que se encuentra en línea.

Entre los panelistas estuvieron Eduardo Villanueva, Esther Vargas, Marco Sifuentes, Javier Albarracín, Tomás Unger y Giuliana Caccia. Todos ellos trabajan con redes sociales y páginas Web. De todas las intervenciones, Esther Vargas habló de un problema que no muchos mencionan: muchos profesionales aún tienen miedo de usar la Internet como herramienta de comunicación.  Esta afirmación se convierte en advertencia para los comunicadores, ya que seríamos nosotros los que deberíamos estar en mejor forma para usar estas herramientas. Se discutió, también, si era necesario CONOCER CÓMO FUNCIONA íntimamente la Internet para SABER usarla a cabalidad. ¿Necesita uno saber cómo funciona toda la mecánica motriz de un auto para poder manejarlo, o basta con los basics para poder conducirlo como uno quiera? Eduardo Villanueva, Tomás Unger y Sifuentes coincidieron al decir que sí es necesario saber al menos lo básico, pero que sería imposible quedarse en ese nivel si se quiere explotar todo lo que la Web nos ofrece.

Algo que me dejó pensando fue la aparición del Ministro de Transportes y Comunicaciones, Enrique Cornejo, quién muy emocionado mostró al público su celular que capta señal de televisión de alta definición. Dijo, como si fuera algo que habíamos estado esperando por mucho tiempo, que ahora “vamos a poder ver televisiónt todo el día”. ¿Qué emoción puede traerme ver los mismos canales de siempre todo el día? ¿No tendré otras cosas que hacer durante el día que estar prendida de mi celular para ver el 7, el 9 o el 4?

Se supone que toda la algarabía de tener celulares-televisores tiene que ver con la diversificación de la demanda, los cambios en las horas puntas de sintonización, cambios en los horarios para la publicidad y los contenidos de la misma, nuevas conformaciones de públicos y, lo más importante, una oferta más amplia y que dé espacio para productores más jóvenes. Todo se ve bonito, pero si llegar a trabajar en televisión es una de las cosas más difíciles y mal pagadas para los jóvenes comunicadores, no veo cómo puedo emocionarme por ver tele en una pantalla de 5 pulgadas. ¿El Mundial? No, para eso es mejor una pantalla de cine.

Finalmente, la reflexión más importante de la conferencia, diría yo, es la pensar en cómo deberíamos percibir los cambios que la Internet trae a nuestra sociedad, la cual incluye no sólo a los expertos o profesionales, sino a los más pobres. Rheingold dio ejemplos prácticos de cómo un simple mensaje de texto puede hacer la diferencia entre vender una cosecha a buen precio o simplemente regresar a casa sin pan bajo el brazo, en India. Pero,  ¿cómo está sucediendo la revolución de las comunicaciones en el Perú?

Si  ‘todos’ consideramos como logro extraordinario un cierto juego de Facebook retoma las combis como un atractivo cultural, ¿dónde está la revolución? ¿estará en la cobertura de banda ancha que se ha propuesto el MTC? Es cierto que sin un acceso de calidad a la Web no se puede hacer mucho, pero es mucho más importante estudiar qué entienden los peruanos por “usar la Internet”. Rheingold dice que “todos debemos estar involucrados en el desarrollo del Internet”, pero eso no será posible mientras existan divisiones demasiado marcadas entre un sector experto y otro al que sólo le interesa estar en Hi5 o Facebook y llegar a más de mil followers en Twitter. Será más imposible aún si seguimos enfocando el ‘desarrollo del Internet’ en el sentido de ‘cobertura’ si no tenemos claro el concepto de ‘desarrollo’ que ello involucra.

La iniciativa, por supuesto, vale. Especialmente porque conocí a Rheingold a través de “Smart Mobs”  (un lujo de libro que así nomás no se encuentra) y tenía muchas ganas de escucharlo en vivo y no solamente en TED.

Unos cuantos videos