El no nacido


Nadie dice abiertamente que está a favor o en contra del aborto sin comenzar un debate con el que está a su costado. Es difícil que alguien diga estar a favor del aborto a secas, ya que razones para abortar hay varias, y razones para no hacerlo también. La moral entra en juego y a uno lo juzgan por cómo maneja su moral al opinar sobre el aborto. Aprovechando que temas como estos se ponen de moda por un tiempo para no terminar en nada concreto –así sucede en el Perú–, habrá que decir algo sobre el tema. Que me juzguen cuánto quieran.

La polémica comenzó el 29 de marzo de este año, cuando diversas ONGs salieron a protestar por la aprobación del protocolo del aborto terapéutico. Según Jeannette Llaja, abogada de DEMUS [Estudio para la defensa de los DD. de la Mujer], “el aborto terapéutico es aquel que se practica para salvar la vida de la mujer gestante”. Actualmente, el Código Penal peruano contempla 7 tipos de aborto, siendo sólo uno (el terapéutico) no punible (Art. 119º) “cuando es el único medio para salvar la vida de la gestante o para evitar en su salud un mal grave y permanente”.

Si ya tenemos todo reglamentado, ¿qué es lo que hace falta? Un protocolo. Según el que fue propuesto por el Gobierno Regional de Arequipa (GRAQP), el objetivo es “normar la atención de la interrupción legal del embarazo, lo que contribuirá a la reducción de la morbimortalidad materna” (slide 11). Lo cierto es que, si bien el aborto terapéutico no es punible, no hay normas acerca de cómo, cuándo y quiénes pueden acceder a este servicio.

Hay una polémica bien curiosa entre los llamados “anti-derechos” y los “abortistas” en la Red. En el Population Research Institute (PRI), se publicó un artículo de Carlos Polo [Aborto y Folklore], donde dice que la iniciativa del GRAQP es “folclórica” ya que el PCM emitió un Informe Nº 373-2007-PCM/OAJ que se pronunció negativamente sobre el tema.

En respuesta Carlos Polo, el portal “Cuerpo y Derechos” publicó otro artículo refutando a aquel autor [director de la Oficina para América Latina de PRI] con argumentos más válidos de lo que usó.

Desmenuzando siglas: Informe Nº ….-PCM/OAJPCM es Presidencia del Consejo de Ministros. OAJ es Oficina de Asesoría Jurídica. Según la web de la PCM, la OAJ se limita a dar opiniones legales sobre R.S. y D.S. que serán refrendados, proyectos de ley, autógrafas y  otros asuntos internos. Sus opiniones no son vinculantes.

¿Desinformación? Sí y no.

La legislación sobre el aborto terapéutico debe ser clara. Si bien es cierto que un protocolo del aborto terapéutico debería ser emitido por el MINSA para que su aplicación sea a nivel nacional (no sé qué dirán los abogados sobre esto), es un error pensar que este protocolo busca “asesinar niños” porque a uno se le ocurre hacerlo.

Sin ganas de defender la validez médica  del protocolo de AQP (porque no soy doctora), quien tenga buena comprensión lectora verá que las entidades clínicas que justifican la interrupción de un embarazo se aplican a la madre, no al feto. Es un error pensar que el aborto terapéutico busca matar bebés por malformaciones [a menos que eso signifique la muerte de la madre o la del bebé], ya que se busca proteger la salud de la madre.

Que haya una campaña de desinformación sobre el aborto y su tipología se debe más que nada a que es políticamente correcto proteger la vida de todo ser humano [claro, cómo si alguien se pusiera a defender la vida de Adolf Hitler, aunque él también haya sido un ser humano]. Y si dices lo contrario, te cae la Iglesia, las organizaciones pro DD.HH. y demás congresistas encima, aunque tengas miles de pruebas y ejemplos.

Entre las cosas que se dice sobre el aborto (a secas): que mata niños, que no respeta el derecho del no nacido. Que una vez que la madre engendra a un niño ya no solamente es su cuerpo, sino también la del bebé el que cuenta. Ninguna de estas afirmaciones toma en cuenta el contexto de la concepción (violación, incesto) o la gestación y las complicaciones médicas que pueden presentarse. La vida por naturaleza, a veces, no es justa para todos.

A veces hay que abortar a un bebé de hasta cinco meses si de tratar la vida la madre se trata, o ¿es que sería preferible que la mamá se muera y el niño nazca? Yo diría que no. Sin embargo, esta preferencia solo puede darla la madre que se encuentre en esta situación.

Hay fuentes para buscar información. Solo hay que confrontarlas para sacar conclusiones. El Estado debe garantizar la buena salud de todos los ciudadanos, y el no nacido (protegido por la Constitución) verá sus derechos vulnerados si representa un peligro para la gestante. Suena feo. Pero pónganse en el caso. Póngase en el caso de Karen Llantoy, cuyo hijo no tenía masa cerebral.

Más información

Se despenaliza el aborto eugenésico y por violación

Ley de creación de la nueva comisión especial revisora del Código Penal (la que causó toda la controversia legal)

Summary of Abortion Laws around the World

El vocero de los derechos sexuales y reproductivos

Argumentos en contra del aborto

Hacia un Perú verdaderamente laico


El proyecto de ley 01008-2006-CR, presentado por el Partido Aprista Peruano (PAP) en marzo de 2007 ha sido aprobado por la Comisión de Constitución del Congreso hoy. La ley cuenta con 26 páginas y, entre los puntos que ya se han mencionado en la mayoría de diarios -reconocimiento de las asociaciones religiosas que no sean católicas como entidades religiosas que gocen de todos los beneficios de ley, exhoneración de clases en los colegios estatales-, hay algunos puntos interesantes que sería bueno comentar.

Dice el pastor Humberto Lay que el mundo ha avanzando y que en algún momento deberá ponerse punto final a la discriminación religiosa. No creo que haya nada que objetarle a tan certera afirmación. Sin embargo, hay algo curioso que escuché en RPP:  de ahora en adelante, los alumnos podrán exhonerarse de las clases de religión (católica, obviamente) de las escuelas estatales previa autorización del padre o apoderado. Hasta donde yo recuerde, en mi colegio nacional y en los de las demás personas que conozco [que no son pocas], ya se ejercía este derecho. En fin, lo bueno es que ahora esta ley, de ser aprobada por el Congreso, podrá respaldar de manera más concreta a aquellos que no profesan el catolicismo.

Otro punto interesante es la declaración de Gonzalo Flores Santana, especialista en Derecho Eclesiástico, esta iniciativa contravendría a la Constitución:

Me parece que la rapidez con la que ha actuado la Comisión de Constitución para aprobar este proyecto de ley, evidencia que ha politizado el tema (…) La iniciativa legislativa colisiona con la Carta Magna, debido a que esta no contempla el término igualdad religiosa. (El Comercio).

Aunque parezca mentira, la verdad es que el término “igualdad religiosa” y, por lo tanto, elreconocimiento de que todas las religiones gocen de los mismo derechos al ser declaradas entidades regliosas, no existe en la Constititución:

Artículo 2.- Toda persona tiene derecho a:

3. A la libertad de conciencia y de religión, en forma individual o asociada. No hay persecusión por razón de ideas o creencias. No hay delito de opinión. El ejercicio público de todas las confesiones es libre, siempre que no ofenda la moral ni altere el orden público.

Artículo 50.- Dentro de un régimen de independencia y autonomía, el Estado reconoce a la Iglesia Católica como elemento importante en la formación histórica, cultural y moral del Perú, y le presta su colaboración. El Estado respeta otras confesiones y puede establecer formas de colaboración con ellas.

¿Curioso no? Sin embargo, en un texto que el mismo Flores  Santana escribió en el 2008, se hace una definición de lo que significa que el Estado “preste su colaboración” a la Iglesia Católica:

En concreto, en el sistema de colaboración subyacen tres principios que constituyen los ejes de la relación entre el Perú y la Iglesia Católica y que deben ser respetados. Estos son: Independencia y autonomía jurídica, Incompetencia recíproca y Colaboración mutua.

Si el hecho de que el sistema de colaboración implique se haga un reconocomiento de autonomía jurídica (la entidad religiosa tiene su propia organización y goza de exhoneración de tributos), incompetencia recíproca (el Estado no se mete con la Iglesia ni viceversa) y de colaboración mutua (Estado y entidad religiosa están al servicio del hombre), entonces, si el Art. 50 de la Constitución dice que el Estado PUEDE ESTABLECER FORMAS DE COLABORACIÓN CON ELLA, ¿por qué la aprobación de esta ley sería contraria a la Constitución?

Es lamentable que haya tanta confusión y debate sobre este tema que es una excelente iniciativa. No habríamos de descartar que, por un lado, el Estado probablemente perderá un poquito de tributos al reconocer a todas las religiones como entidades religiosas. Sin embargo, si el Estado no se presta a establecer formas de colabaración con las otras confesiones a pesar de haberse propuesto tal iniciativa, entonces estaría discriminándolas.

No dejemos que los intereses económicos y políticos nos devíen del camino hacia la democracia religiosa. Este es un proyecto que, muy al pesar de muchos, destronará a la Iglesia Católica de su cuna de oro, pero que demostrará que el Perú sí puede ser un verdadero estado laico que considere con igualdad a todas las confesiones religiosas.